La internacionalización de las industrias: Durante y después del Covid-19

Internacionalización

articulo4
Julio 24, 2020
 

Al hablar de expansión internacional y sobre el efecto que están teniendo las industrias y las economías dada la crisis generada por el coronavirus, será importante hacer una distinción entre los retos y oportunidades en la internacionalización, tanto del sector de bienes como de los servicios, pues no a todos afectará por igual y no en todas las actividades de la misma manera.

Comencemos por lo que respecta a los bienes y al comercio de mercancías.

De acuerdo con una publicación reciente de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se predice que el comercio mundial de mercancías podría reducirse considerablemente entre un 13% a un 32% este año, debido el impacto generado por el COVID-19 y dependiendo de la velocidad en que este se pueda contener (WEF, 2020).

Pero si bien la actual crisis ha generado una caída en el comercio internacional de mercancías, lo cierto es que desde hace una década el comercio ha tenido un crecimiento muy mesurado e incluso ha ido disminuyendo por distintas razones. Por ejemplo, en un reporte acerca del futuro del comercio y las cadenas globales de valor (McKinsey, 2019) se evidenció que dichas cadenas productivas ahora son menos intensivas en comercio y que a su vez el crecimiento de dichas exportaciones entre 2007 y 2017 pasaron de 28,1% a 22,5%.

Por lo anterior los desafíos que tendrán ahora los empresarios en lo que respecta a la internacionalización de acuerdo a la opinión de expertos y de los organismos internacionales, aunado a las tendencias tecnológicas, serán:

1) Regreso del proteccionismo y regresión de las cadenas globales de valor (como ejemplo el Brexit y las discusiones comerciales entre EE.UU y China).

2) La relocalización de algunas industrias y plantas aprovechando la automatización de procesos y la producción en masa y a bajo coste con robots.

3) La revolución en la impresión 3D y la tendencia a la caída de los costos marginales de producción gracias a esta tecnología.

4) Los efectos de la pandemia y la desconfianza de producir lejos del lugar de distribución y/o de consumo.

¿Qué oportunidades existen?

Lo que diversos estudios indican es que el futuro estará marcado por un comercio más intrarregional y más aprovechado, es decir un comercio que busque mayor cercanía entre el lugar de producción y de consumo. Esto por ejemplo podría ser una oportunidad para Latinoamérica si se piensa que Estados Unidos volcará su mirada hacia el continente y probablemente no dependa en gran medida de Asia.

A su vez la manufactura aditiva o de impresión en 3D, tenderá a ser cada vez más económica haciendo que la fabricación de productos como, calzado, textiles, muebles, etc. sean producidos (impresos) cerca del lugar de consumo y acortando la línea del transporte internacional. Según el Foro Económico Mundial, se estima que este tipo de producción reemplace la manufactura en un 50% (WEF, 2018).

i-trade services

 

Por otra parte, indudablemente el E-commerce será el que salve el comercio internacional de los pequeños y medianos empresarios, con todo y pandemia este es uno de los segmentos de la economía que ha permanecido activo y se ha incrementado de forma exponencial. Esto está creando una dinámica interesante, y la necesidad que no solo las grandes empresas exporten, si no que cada vez más PYMES estén adaptando su modelo de negocio hacia canales de comercio electrónico y a consumidores de diversas partes del mundo.

En este último punto existen algunos temas de regulación y normativos en Colombia y en diversos países que tendrán que irse adaptando a las nuevas realidades, porque probablemente el comercio en volumen de contenedores dado todo lo mencionado anteriormente, tenga un cambio sustancial en los próximos años.

¿Y qué pasará con el comercio y la internacionalización de los servicios?

Para poner en contexto, los servicios de acuerdo con la OMC, abarcan entre dos y tres terceras partes del PIB tanto en economías en desarrollo y economías desarrolladas respectivamente. Asimismo, el comercio de los servicios llegó a los USD 5,7 Trillones en 2018 y tuvieron un crecimiento del 8% respecto de 2017. Más importante aún es que el comercio global de servicios desde hace un par de décadas se ha ido expandiendo de forma más acelerada que el comercio de bienes a un promedio anual de 5,4% (OMC, 2019).

Por otra parte, los servicios que más se comercializan a nivel internacional en el orden son: i) servicios de distribución, ii) servicios financieros, iii) servicios de tecnologías de la información y la comunicación, iv) transporte, v) otros servicios empresariales y 6) servicios profesionales de acuerdo con el reporte de estadísticas de la OMC para 2019.

Entendiendo esto, durante la pandemia se ha observado que los sub-sectores de servicios más afectados en el mundo han sido el turismo, tanto de negocios como de personas, el transporte aéreo, la industria de los eventos, el sector hotelero, el comercio y restaurantes, y esto pone de manifiesto los grandes desafíos que se vienen para algunas empresas y sectores que suponen encuentros masivos.

En contraste, para otros sub-sectores y empresas en donde no existe alta dependencia de la presencia física como: sector TIC, sector financiero, servicios profesionales o basados en el conocimiento, telemedicina, entre otros, se están empezando a acelerar sus modelos de negocio hacia la transformación digital y a su vez, habrá mayor incentivo para el trabajo remoto, los home office y los equipos de trabajo dispersos geográficamente. Esto como consecuencia de que para la mayoría de empresas del sector de servicios el trabajo desde casa ha funcionado. Adicionalmente, para las personas con familia e hijos el trabajar desde casa ha hecho posible compartir más el tiempo con sus seres queridos, vislumbrando una posible tendencia y dejando antaño el trabajo de oficina.

Dado lo anterior, las oportunidades para internacionalizar servicios estarán dadas por:

1) La imperiosa necesidad de transformación digital de las empresas y economías.
2) La servicificación que obedece a brindar mayor valor a través de la prestación de servicios en empresas que antes vendían productos.
3) Aceleración de modelos de negocio orientados a la Gig-economy (plataformas de servicios profesionales por demanda, Top freelancers, etc.)
4) Tendencia al incremento en Marketplaces para modelos de negocio B2B.
5) Empresas trabajando en células y equipos de trabajo dispersos geográficamente (Caso Invision, empresa de software de diseño con más de 700 empleados y sin oficinas creada en 2011).
6) Las estrategias de captación de clientes ya no estarán supeditadas a la demanda local sino internacional a través del Social Selling y estrategias de Marketing Digital tanto para el segmento B2C y B2B.

Visto en perspectiva las posibilidades de acceso a mercados para el sector de servicios será enorme, aunado a su condición cada vez más transable, es decir, que pueden intercambiarse, trasladarse y venderse a cualquier lugar del mundo gracias a las tecnologías.

Es sabido que a través de la evolución hemos sido resilientes y nos hemos ajustado de forma audaz a los cambios en el tiempo, de modo que ante esta nueva situación quizá

“¡No será el fin del mundo, pero será el inicio de uno nuevo!» (Anónimo).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll Up